Dormir tarde se ha vuelto común. Trabajo, estudio, pantallas, preocupaciones o simplemente la costumbre de “robarle horas” a la noche hacen que el descanso pase a segundo plano. Muchas veces el cuerpo parece adaptarse, pero el corazón no olvida. Dormir poco o acostarse de forma constante a altas horas tiene efectos reales y medibles sobre […]