Para muchos niños con enfermedad hepática avanzada, el trasplante no es una opción más: es la única posibilidad real de sobrevivir, crecer y recuperar su calidad de vida.
Las enfermedades del hígado en niños representan un importante desafío para los sistemas de salud en todo el mundo. Para muchos pacientes, el trasplante hepático pediátrico es la única alternativa para sobrevivir y continuar su crecimiento y desarrollo.
En las últimas décadas, los avances en cirugía, anestesia, inmunología y cuidado integral han permitido alcanzar tasas de supervivencia superiores al 90 % en centros altamente especializados. Sin embargo, uno de los mayores retos sigue siendo la disponibilidad de órganos para trasplante. La escasez de donantes prolonga los tiempos de espera y aumenta el riesgo de complicaciones, especialmente en los niños, cuyo estado de salud puede deteriorarse con rapidez.
Frente a este panorama, el trasplante con donante vivo ha transformado la medicina moderna. Gracias a la capacidad de regeneración del hígado, un familiar compatible —generalmente uno de los padres— puede donar una parte del órgano para que sea trasplantada al niño. Con el tiempo, tanto el hígado del donante como el del receptor recuperan su tamaño y función, convirtiéndose en una alternativa segura y efectiva cuando es realizada por equipos especializados.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Sociedad Internacional de Trasplantes (The Transplantation Society), los programas de donación en vida ayudan a reducir la mortalidad en lista de espera y mejoran el acceso al trasplante pediátrico.
Colombia: avances importantes, pero con retos persistentes
En Colombia, la Red Nacional de Donación y Trasplantes, coordinada por el Instituto Nacional de Salud (INS), ha fortalecido el acceso a estos procedimientos. Sin embargo, la necesidad de órganos continúa siendo mayor que la disponibilidad de donantes, una situación que afecta especialmente a los niños con enfermedades hepáticas avanzadas.
Permanecer en lista de espera puede favorecer la progresión de la enfermedad y aumentar el riesgo de complicaciones, afectando el crecimiento y desarrollo del niño. Por ello, reducir el tiempo entre el diagnóstico y el trasplante mejora las probabilidades de éxito y la calidad de vida de los pacientes.
En este contexto, el trasplante hepático pediátrico con donante vivo se ha consolidado como una estrategia que permite intervenir de forma más oportuna y ofrecer una alternativa real para niños que no pueden esperar.
¿Tu hijo necesita una valoración especializada? Agenda una consulta con el equipo de trasplantes de LaCardio y recibe orientación sobre las alternativas de tratamiento: https://www.lacardio.org/servicio/unidad-de-trasplantes/
¿Por qué un niño puede necesitar un trasplante de hígado?
El hígado cumple funciones esenciales para la vida, como producir proteínas, eliminar toxinas, participar en la digestión y almacenar nutrientes. Cuando deja de funcionar correctamente y el tratamiento médico ya no logra controlar la enfermedad, el trasplante puede convertirse en la mejor opción terapéutica.
Las principales causas de trasplante hepático pediátrico incluyen:
- Atresia de vías biliares.
- Enfermedades hepáticas congénitas.
- Trastornos metabólicos hereditarios.
- Insuficiencia hepática aguda.
- Tumores hepáticos.
- Enfermedades colestásicas.
Cada paciente es evaluado de forma individual por un equipo multidisciplinario especializado que determina el momento más adecuado para realizar el trasplante.
Atresia de vías biliares: la principal causa de trasplante hepático en niños
La atresia de vías biliares es una enfermedad poco frecuente que aparece durante los primeros meses de vida. Ocurre cuando los conductos que transportan la bilis desde el hígado hacia el intestino están ausentes o dañados, provocando que la bilis se acumule y genere un daño progresivo del hígado.
Los principales signos de alarma son:
- Color amarillo de la piel y los ojos (ictericia).
- Orina oscura.
- Heces de color claro.
- Dificultad para aumentar de peso.
- Retraso en el crecimiento.
Aunque algunos niños pueden beneficiarse inicialmente del procedimiento de Kasai, una proporción importante requerirá un trasplante hepático para evitar la progresión hacia una insuficiencia hepática.
Donante vivo: una estrategia que salva vidas
Gracias a la capacidad de regeneración del hígado, un familiar compatible puede donar una parte del órgano tras una rigurosa evaluación médica y psicológica que garantiza la seguridad del procedimiento para el donante y el receptor.
Esto ofrece beneficios ampliamente demostrados:
- Reduce el tiempo en lista de espera.
- Disminuye el riesgo de que el niño llegue al trasplante con un deterioro avanzado.
- Permite programar la cirugía en condiciones óptimas.
- Favorece mejores resultados clínicos y una recuperación más rápida.
En LaCardio contamos con un programa integral de trasplante hepático pediátrico que acompaña a los niños y sus familias desde el diagnóstico hasta el seguimiento posterior al trasplante. Agenda una valoración con nuestros especialistas y conoce las alternativas de tratamiento para tu hijo.
«En el trasplante hepático pediátrico, el tiempo puede marcar la diferencia entre llegar a la cirugía en buenas condiciones o enfrentar complicaciones que comprometan la recuperación. El donante vivo nos permite actuar de manera oportuna, disminuir el tiempo de espera y ofrecer mejores posibilidades de supervivencia y calidad de vida. Este es un proceso que requiere el trabajo coordinado de un equipo multidisciplinario que acompaña al paciente y su familia en cada etapa del tratamiento», explica el Dr. Jairo Eduardo Rivera, médico cirujano de trasplantes de LaCardio.
LaCardio: liderazgo que transforma vidas
En Colombia, la Fundación Cardioinfantil – LaCardio ha sido pionera en el desarrollo del trasplante hepático pediátrico con donante vivo, consolidando uno de los programas con mayor experiencia en América Latina.
Desde el inicio del programa, la institución ha realizado más de 440 trasplantes hepáticos pediátricos, de los cuales más de 350 han sido con donante vivo. Esta experiencia ha fortalecido el acceso al trasplante hepático pediátrico en el país.
Los resultados reflejan este liderazgo: una sobrevida superior al 90 %, bajas tasas de complicaciones quirúrgicas y un seguimiento integral que permite que la mayoría de los niños trasplantados retomen su crecimiento, regresen al colegio y desarrollen una vida activa.
El trasplante hepático pediátrico con donante vivo ha cambiado la historia natural de muchas enfermedades hepáticas en niños. En Colombia, gracias al liderazgo de instituciones como LaCardio y al trabajo articulado con el Instituto Nacional de Salud, hoy es posible ofrecer una segunda oportunidad de vida a cientos de niños.
Reducir los tiempos de espera, mejorar los resultados clínicos y ampliar el acceso al trasplante no solo representa un logro médico, sino un avance significativo para la sociedad. Detrás de cada trasplante exitoso hay una historia de esperanza, ciencia y solidaridad.
Confía tu salud en los expertos de LaCardio. Agenda tu consulta aquí: https://www.lacardio.org/servicio/unidad-de-trasplantes/
Últimas publicaciones
¿Tienes colesterol o triglicéridos altos? Esto es lo que debes saber
27 julio, 2026 - 8 min de lectura
Leer noticiaDonante vivo: la alternativa que reduce la espera para un trasplante
27 julio, 2026 - 8 min de lectura
Leer noticia