Una infección puede comenzar de manera localizada y, en algunos casos, provocar una respuesta descontrolada del organismo. Cuando esto sucede, el sistema inmunitario no solo combate la infección, sino que puede desencadenar una reacción que afecta los propios tejidos y órganos. Esta condición se conoce como sepsis y requiere atención médica inmediata.
La sepsis puede aparecer a partir de infecciones que comienzan en los pulmones, las vías urinarias, la piel o el aparato digestivo. No es exclusiva de personas hospitalizadas: cualquier persona con una infección puede desarrollarla, aunque el riesgo es mayor en adultos mayores, recién nacidos, embarazadas, personas inmunosuprimidas y quienes tienen enfermedades crónicas.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la sepsis es una de las causas más frecuentes de muerte en el mundo. Su importancia también está relacionada con que puede avanzar rápidamente hacia choque séptico, falla de múltiples órganos y muerte si no se reconoce y trata de manera oportuna.
¿Cuáles son las señales de alerta de una sepsis?
Los síntomas pueden variar de una persona a otra y no existe un único signo que permita identificarla. Sin embargo, hay cambios que deben generar una alerta, especialmente cuando aparecen durante una infección.
1. Fiebre, escalofríos o temperatura corporal muy baja
Una infección puede producir fiebre, pero en la sepsis también pueden presentarse escalofríos intensos o una temperatura corporal anormalmente baja. Estos cambios deben valorarse junto con el estado general de la persona.
2. Respiración rápida o dificultad para respirar
La aparición de dificultad respiratoria o un aumento marcado de la frecuencia respiratoria puede indicar que el organismo está enfrentando una alteración importante. Es una señal que requiere valoración médica inmediata.
3. Confusión o cambios repentinos en el estado mental
Una persona que presenta una infección y comienza a estar confundida, desorientada, excesivamente somnolienta o con un comportamiento diferente al habitual necesita atención urgente. Estos cambios pueden indicar que la infección está afectando el funcionamiento del organismo.
4. Frecuencia cardíaca elevada, pulso débil o presión arterial baja
El corazón puede responder a una infección grave aumentando su frecuencia. También pueden presentarse pulso débil o presión arterial baja, señales que requieren evaluación médica para determinar qué está ocurriendo.
5. Dolor intenso, piel fría, húmeda o sudorosa
Un dolor o malestar mucho mayor de lo esperado, acompañado de piel fría, húmeda o sudorosa, puede formar parte del cuadro. No es necesario presentar todos estos síntomas para buscar atención médica.
“La sepsis requiere que aprendamos a reconocer los cambios que pueden indicar que una infección está dejando de ser localizada y está afectando el funcionamiento del organismo. Una persona que empeora rápidamente, presenta alteraciones en su estado de conciencia, dificultad para respirar o cambios importantes en sus signos vitales necesita una valoración médica inmediata. En sepsis, reconocer la gravedad y actuar oportunamente puede marcar una diferencia en el desenlace.”, Dra. Verónica Morales, Gerente de Asuntos Médicos de LaCardio.
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¿Cómo se diagnostica y trata la sepsis?
La sepsis no se diagnostica con una única prueba. El equipo médico evalúa los síntomas, los signos vitales y diferentes resultados de laboratorio e imágenes para identificar la infección, determinar si existe disfunción de órganos y establecer la gravedad del cuadro.
El tratamiento debe comenzar cuanto antes e incluye medidas dirigidas a controlar la infección y mantener el funcionamiento adecuado de los órganos. Dependiendo de la causa y de la condición del paciente, puede requerir antimicrobianos, líquidos intravenosos, medicamentos para mantener la presión arterial, monitorización estrecha y control del foco de infección, entre otras intervenciones.
La resistencia a los antimicrobianos también representa un desafío, porque puede dificultar el tratamiento de algunas infecciones y favorecer una evolución más compleja.
¿Se puede prevenir la sepsis?
No todos los casos pueden prevenirse, pero reducir el riesgo de infecciones también disminuye la posibilidad de que evolucionen hacia una sepsis. La vacunación, el lavado adecuado de manos, el cuidado de las heridas y el manejo oportuno de las infecciones son medidas importantes.
La sepsis exige una respuesta médica rápida y multidisciplinaria. En LaCardio, la atención de pacientes con condiciones complejas integra diferentes especialidades y equipos de cuidado para responder de manera oportuna ante situaciones que pueden comprometer la vida.
Si presentas una infección que empeora o cambios repentinos en tu estado de salud, busca atención médica. No esperes a que los síntomas se vuelvan más graves. Agenda tu consulta aquí: https://www.lacardio.org/citas-y-teleconsultas/
Este artículo fue redactado y aprobado por la Dra. Dra. Verónica Morales, Gerente de Asuntos Médicos de LaCardio.
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