En adultos y niños con requerimiento de PICC, los dispositivos con nuevos materiales (hidrófobo o recubierto de clorhexidina), comparados con el estándar de poliuretano, no redujeron la falla del dispositivo en un ensayo aleatorizado. El PICC hidrófobo fue equivalente al estándar, mientras que el de clorhexidina se asoció a mayor oclusión y más complicaciones globales, sin diferencias en infección del torrente sanguíneo entre los tres grupos. La trombosis venosa fue numéricamente más frecuente con poliuretano. Por tanto, se sugiere mantener el PICC de poliuretano como opción estándar y no utilizar rutinariamente los PICC de clorhexidina con el fin de aumentar durabilidad, condicionado a la disponibilidad de nueva evidencia.
Certeza en la evidencia:Falla del dispositivo (hidrófobo vs. estándar): Moderada por imprecisión (⨁⨁⨁◯). Falla del dispositivo (clorhexidina vs. estándar): Baja por riesgo de sesgo e imprecisión (⨁⨁◯◯).
Otros mensajes clave:
- El incremento en el fallo de los PICC, especialmente en el de clorhexidina, no solo impacta en la demora en la administración de medicamentos, sino que también implica intervenciones costosas de rescate del catéter e incluso cambio del mismo.
- El PICC hidrófobo mostró una tendencia a menor trombosis venosa (OR 0,46; IC95% 0,22–0,96), hallazgo secundario y exploratorio que requiere confirmación.
- La facilidad de inserción y la satisfacción del personal fueron menores con el PICC hidrófobo, posiblemente por menor familiaridad con el dispositivo.
Es importante saber lo que no se conoce
- No se conoce la costo-efectividad de los nuevos materiales frente al poliuretano estándar, dado el mayor costo de los dispositivos innovadores y el exceso de rescates con clorhexidina.
Antecedentes
Los catéteres centrales de inserción periférica (PICC, por su sigla en inglés) son dispositivos de uso creciente, empleados para la administración segura de medicamentos, nutrición parenteral, toma de muestras y monitorización hemodinámica, especialmente en pacientes que requieren terapia intravenosa a largo plazo. Durante la última década ha aumentado el reconocimiento de complicaciones infecciosas, trombóticas y mecánicas asociadas a su uso, que pueden alcanzar hasta 15,2% en pacientes hospitalizados (1), traduciéndose en mayores costos, prolongación de la estancia hospitalaria e incremento del riesgo de morbimortalidad. A diferencia de los catéteres venosos centrales (CVC), los PICC se asocian con menor incidencia de bacteriemia y de complicaciones de inserción como el neumotórax (2); además, ofrecen ventajas sobre los catéteres de línea media, como mayor durabilidad y menos complicaciones totales (3).
Buscando reducir estos eventos, se han introducido avances tecnológicos en sus componentes, incorporando superficies con propiedades antitrombóticas y antisépticas. Los PICC convencionales están hechos de poliuretano. Por otro lado, los nuevos materiales (hidrófobos fluorados y recubiertos de clorhexidina) buscan inhibir la adhesión plaquetaria y suprimir la actividad procoagulante, lo que los ha convertido en foco de interés en la investigación clínica. Una revisión sistemática Cochrane con 42 ensayos clínicos aleatorizados (n=10.405) concluyó que los catéteres con propiedades antimicrobianas reducen en 38% el riesgo de bacteriemia (RR 0,62; IC95% 0,52–0,74), con alta certeza en la evidencia (4).
Sobre la base de ese hallazgo se desarrollaron estudios para evaluar el impacto de estos nuevos materiales en desenlaces clínicos relevantes. Por tanto, este Recado explora evidencia experimental reciente (5) sobre el efecto de los materiales hidrófobos y de clorhexidina, frente al poliuretano estándar, en las complicaciones infecciosas y no infecciosas que obligan a suspender el uso del dispositivo.
Información en la que se basa este Recado
La estrategia de búsqueda (hasta el 28 de febrero de 2025) incluyó los términos «peripherally inserted central catheter», «PICC», «hydrophobic», «chlorhexidine», «polyurethane» y«device failure» en las bases de datos Medline/PubMed y Embase. Se realizaron búsquedas complementarias con Consensus (5) y Elicit AI (6), además de revisión de referencias cruzadas. Tras aplicar filtros por ensayos clínicos aleatorizados (ECA) y revisiones sistemáticas (RS), se identificaron 12 estudios relevantes, de los cuales se seleccionó como evidencia de referencia el ensayo PICNIC (Ullman et al., 2025) (7) por su vigencia, rigor metodológico, tamaño muestral (n=1,098) y por responder de forma directa la pregunta clínica planteada.
El estudio PICNIC (7) fue un ensayo clínico aleatorizado, pragmático, multicéntrico y de superioridad, realizado en tres hospitales terciarios de Brisbane, Australia. Adultos y niños remitidos para colocación de PICC fueron asignados 1:1:1 a un PICC hidrófobo, uno recubierto de clorhexidina o uno estándar de poliuretano, con aleatorización estratificada por sitio hospitalario y riesgo de trombosis. Los participantes fueron seguidos por 8 semanas o hasta el retiro del catéter, mediante evaluaciones semanales. El desenlace primario fue la falla del dispositivo, un compuesto de complicaciones infecciosas (bacteriemia o infección local) y no infecciosas (trombosis venosa confirmada por imagen, rotura u oclusión) que hicieran disfuncionar el catéter o requiriera retirarse.
El estudio fue abierto para quienes insertaban el catéter, mientras que los evaluadores de desenlaces y los analistas permanecieron cegados a la asignación. El análisis se realizó por intención de tratar. Las estimaciones de efecto se obtuvieron mediante regresión logística para desenlaces binarios (odds ratios [OR]), regresión de Poisson (tasas por 1.000 días-catéter) y regresión de Cox (tiempo a la falla), todas ajustadas por los factores de estratificación (sitio hospitalario y riesgo de trombosis).
Resultados
El estudio aleatorizó a 1.098 participantes (365 hidrófobo, 365 clorhexidina, 368 poliuretano estándar), siendo una población mayoritariamente adulta (83,8%; edad media 57±15 años, 40% mujeres) y pediátrica en el 16,2% restante. Los grupos diagnósticos predominantes fueron el quirúrgico (32,1–35,3%), el oncológico (22,5–24,7%) y el hematológico (14,1–14,8%), seguidos de pacientes gastroenterológicos, respiratorios, de medicina general, cardiología e infectología.
El 53,8% tenía tres o más comorbilidades, el 41,0% ya había recibido un CVC previo y 65% cursaba con infección activa al momento del reclutamiento. Los dispositivos insertados fueron en su mayoría de doble lumen, de 5,0–5,5 French, colocados predominantemente en la vena basílica.
El desenlace primario (falla del dispositivo a 8 semanas) ocurrió en 5,9% con hidrófobo, 9,9% con clorhexidina y 6,1% con poliuretano estándar, sin diferencias estadísticamente significativas entre los nuevos materiales y el estándar (OR hidrófobo vs. estándar 0,96; IC95% 0,51–1,78; OR clorhexidina vs. estándar 1,71; IC95% 0,98–2,99). Este resultado fue concordante en el análisis de tiempo a la falla mediante regresión de Cox (HR clorhexidina vs. estándar 1,68; IC95% 0,99–2,86) y en el análisis por protocolo (tabla 1).
Tabla 1. Desenlaces a 8 semanas por material de PICC (referencia: poliuretano estándar)
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Desenlace |
Hidrófobo (n=358) |
Clorhexidina (n=363) |
Estándar (n=359) |
Efecto: hidrófobo vs. estándar |
Efecto: clorhexidina vs. estándar |
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Falla del dispositivo (primario) |
21 (5,9%) |
36 (9,9%) |
22 (6,1%) |
OR 0,96 (0,51–1,78) |
OR 1,71 (0,98–2,99) |
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Falla por 1.000 días-catéter |
2,2±0,5 |
3,6±0,6 |
2,1±0,5 |
HR 1,07 (0,59–1,94) |
HR 1,68 (0,99–2,86) |
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Complicaciones (cualquier causa) |
77 (21,5%) |
140 (38,6%) |
78 (21,7%) |
OR 0,99 (0,69–1,42) |
OR 2,35 (1,68–3,29) |
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Complicaciones por 1.000 días-catéter |
16,6±2,1 |
30,2±2,5 |
12,0±1,5 |
IRR 1,36 (0,96–1,92) |
IRR 2,49 (1,86–3,32) |
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Oclusión (total) |
61 (17,0%) |
122 (33,6%) |
51 (14,2%) |
OR 1,25 (0,83–1,89) |
OR 3,22 (2,21–4,69) |
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Oclusión completa |
32 (8,9%) |
87 (24,0%) |
18 (5,0%) |
OR 1,88 (1,03–3,43) |
OR 6,21 (3,63–10,62) |
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Trombosis venosa |
11 (3,1%) |
12 (3,3%) |
23 (6,4%) |
OR 0,46 (0,22–0,96) |
OR 0,50 (0,24–1,02) |
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Bacteriemia asociada a PICC |
5 (1,4%) |
6 (1,7%) |
7 (1,9%) |
OR 0,70 (0,22–2,23) |
OR 0,83 (0,27–2,51) |
En los desenlaces secundarios las complicaciones por cualquier causa fueron más frecuentes con clorhexidina (38,6%) que con el estándar (21,7%), a expensas principalmente de la oclusión (33,6% vs. 14,2%; OR 3,22; IC95% 2,21–4,69). El brazo hidrófobo se comportó de forma similar al estándar en estos desenlaces. En contraste, la trombosis venosa fue menos frecuente con los nuevos materiales (hidrófobo 3,1%; estándar 6,4%; OR 0,46; IC95% 0,22–0,96) y no hubo diferencias en bacteriemia asociada a PICC (1,4–1,9%) ni eventos adversos atribuibles a las intervenciones.
Información sobre la evidencia que soporta este Recado
Luego de aplicar la herramienta RoB2 (8) al ensayo PICNIC (7), se concluye algunas preocupaciones de riesgo de sesgo, principalmente por el diseño abierto para los operadores que insertaban el catéter, con un desenlace dependiente de decisión clínica (retiro o disfunción del PICC). Estas limitaciones se atenúan porque los evaluadores de desenlaces permanecieron cegados (Anexo 1).
Aplicando la metodología GRADE (9), la certeza de la evidencia se consideró moderada para la falla del dispositivo (degradada un nivel por imprecisión); baja para las complicaciones globales del brazo de clorhexidina (riesgo de sesgo e imprecisión) (Tabla GRADE).
Unidad de Síntesis y Transferencia de Conocimiento
Correspondencia: udstransferencia@lacardio.org
Créditos: Antonia Sanín*; José D. Cruz**; Karen Moreno**, Juan Camilo Caro+
(*)Desarrollo, (**)Edición, (+)Diseminación
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Referencias
- Mitbander UB, Geer MJ, Taxbro K, et al. Patterns of Use and Outcomes of Peripherally Inserted Central Catheters in Hospitalized Patients With Solid Tumors: A Multicenter Study. Cancer. 2022;128(20):3681-3690.
- Shimizu Y, Hatachi T, Takeshita J, et al. Occurrence and Risk Factors for Unplanned Catheter Removal in a PICU: Central Venous Catheters Versus Peripherally Inserted Central Venous Catheters. Pediatr Crit Care Med. 2020;21(9):e635-e642.
- Lai JY, Wu MJ, Gautama MSN, Huang TW. Comparison of Complication Rates Between Midline Catheters and Peripherally Inserted Central Catheters: A Systematic Review and Meta-Analysis of Randomized Controlled Trials. J Hosp Infect. 2024;151:131-139.
- Lai NM, Chaiyakunapruk N, Lai NA, O’Riordan E, Pau WSC, Saint S. Catheter impregnation, coating or bonding for reducing central venous catheter-related infections in adults. Cochrane Database Syst Rev. 2016;3:CD007878.
- Ullman AJ, August D, Kleidon TM, et al. A Comparison of Peripherally Inserted Central Catheter Materials (PICNIC trial). N Engl J Med. 2025;392(2):161-172.
- Consensus: AI Search Engine for Research [Internet]. Consensus NLP; [citado 28 feb 2025]. Disponible en: https://consensus.app/search/
- Elicit: The AI Research Assistant [Internet]. Elicit; [citado 28 feb 2025]. Disponible en: https://elicit.com/
- Sterne JAC, Savović J, Page MJ, et al. RoB 2: a revised tool for assessing risk of bias in randomised trials. BMJ. 2019;366:l4898.
- Guyatt GH, Oxman AD, Vist GE, et al. GRADE: an emerging consensus on rating quality of evidence and strength of recommendations. BMJ. 2008;336(7650):924-926