Innovación

En la UCI neonatal, cada decisión cuenta: innovación en la inserción de dispositivos vasculares desde el primer momento

08 enero, 2026 - 8 min de lectura

Compartir en: Facebook Linkedin Twitter Email
En la UCI neonatal, cada decisión cuenta: innovación en la inserción de dispositivos vasculares desde el primer momento

En el cuidado neonatal, cada decisión cuenta. En especial cuando se trata de garantizar un acceso vascular seguro, oportuno y duradero en pacientes cuya fragilidad exige el más alto nivel de precisión y cuidado. En LaCardio, nuestro compromiso con la vida nos impulsa a ir más allá de lo establecido y a incorporar prácticas que transforman la atención desde el primer momento.

Hoy, la inserción de dispositivos vasculares en recién nacidos continúa siendo uno de los mayores retos clínicos en las unidades neonatales. El pequeño calibre de los vasos, su fragilidad y la condición clínica de los pacientes hacen que este procedimiento esté asociado a múltiples intentos fallidos y a complicaciones que afectan directamente su estabilidad y bienestar.

“Actualmente existe una gran variabilidad técnica en la inserción de accesos vasculares en neonatos, lo que se traduce en dificultades para lograr el acceso venoso, altas tasas de fallas al primer intento y complicaciones como infiltraciones o extravasaciones”, explica David Gallego, enfermero de accesos vasculares pediatría y neonatos de LaCardio, con amplia experiencia en cuidado neonatal. “Todo esto impacta no solo el confort del recién nacido, sino también su estabilidad clínica y su pronóstico”.

De la práctica tradicional a la necesidad de evolucionar

Durante años, las técnicas tradicionales se apoyaron principalmente en referencias anatómicas externas y en el llamado “sentido clínico”. Si bien permitieron avances importantes, también implicaban limitaciones relevantes: menor precisión en la localización de la vena, mayor número de punciones, aumento del riesgo de lesiones en tejidos blandos y una mayor probabilidad de infecciones o extravasaciones por una inadecuada elección o posicionamiento del dispositivo.

En un escenario donde cada intervención puede marcar la diferencia, estas limitaciones hicieron evidente la necesidad de evolucionar hacia prácticas más seguras, planificadas y alineadas con los más altos estándares de calidad.

Innovación construida en el tiempo

Desde 2020, el uso del ultrasonido en tiempo real se implementó como una práctica estandarizada, marcando un punto de inflexión en la precisión y seguridad de estos procedimientos. Este avance permitió mejorar la visualización vascular, reducir punciones innecesarias y aumentar el éxito al primer intento.

Sin embargo, fue a partir de 2024 cuando esta evolución dio un paso decisivo. La incorporación sistemática de la tunelización como parte de la técnica de inserción se convirtió en el factor clave para alargar la vida útil de los catéteres en el paciente neonatal, reduciendo de manera significativa las complicaciones infecciosas y fortaleciendo la estabilidad del acceso vascular.

“La nueva técnica integra ultrasonido desde la evaluación previa hasta la inserción, con una selección proactiva del dispositivo según la terapia proyectada y la confirmación inmediata de la punta del catéter”, señala David Gallego. “Pero lo que realmente ha marcado la diferencia en la durabilidad y seguridad del acceso es la tunelización, especialmente en neonatos con piel extremadamente frágil”.

Un abordaje planificado, guiado y verificado

Esta técnica transforma un procedimiento históricamente realizado “a ciegas” en un proceso estructurado, guiado y verificable. Incorpora algoritmos de decisión clínica, medición vascular previa, protocolos de asepsia avanzada, tunelización estratégica y sistemas de estabilización segura desde el primer momento.

El resultado es un acceso vascular más estable, con menor riesgo de desplazamiento, menor exposición a infecciones y una trayectoria óptima del catéter que favorece su funcionamiento a largo plazo.

Seguridad, precisión y mejor pronóstico

En LaCardio, innovar no es solo incorporar tecnología: es asumir, con responsabilidad y conocimiento, el cuidado de quienes más nos necesitan. Cada avance en la atención neonatal refleja el trabajo riguroso de nuestros equipos de salud y el respaldo de una institución que cree en la investigación, la formación continua y la excelencia clínica como pilares para transformar vidas.

Porque cuando la ciencia se une al cuidado y al propósito, protegemos la vida desde el primer momento y acompañamos con esperanza cada nuevo latido.

Últimas publicaciones

Ayúdanos a salvar más corazones

Cada año, llegamos a más de 12 departamentos de Colombia para realizar brigadas de diagnostico cardiovascular.

¡Quiero donar!
Banner